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¡La receta que necesitas este verano!

Un plato típico español que poca gente conoce, pero que, en mi opinión, está riquísimo, es el salmorejo. Este plato viene de Andalucía, concretamente de Córdoba, y por eso muchas veces en el menú de un restaurante también se encuentra como “salmorejo cordobés”. Es un plato delicioso, pero hay que decir que no le gusta a todo el mundo, eso sí, vale la pena probarlo. A mí me encanta y es uno de las tapas que casi siempre pido de primer plato cuando voy a un restaurante en Andalucía.

Lo bueno es que no solo se puede pedir en muchos restaurantes, sino que también es muy fácil de preparar en casa. Lleva pocos ingredientes y no se tarda mucho tiempo en hacerlo. ¡Perfecto! Si uno no tiene tiempo para viajar a España y probarlo primero en un restaurante, recomiendo aprovechar esta oportunidad y llevarse un poco de España a casa cocinando este plato estrella. Lo suelo preparar para mi familia cuando viajo a Austria. Siempre me lo piden.

Entonces, ¿qué es exactamente?
El salmorejo es una sopa fría que se hace con tomates y que además lleva pan blanco, aceite de oliva y ajo. Y ya está. Esos son todos los ingredientes. A veces se confunde con el gazpacho, pero no son el mismo plato. El gazpacho no lleva pan, sino pepino, y por eso es más líquido. El salmorejo es más espeso por el pan y, por eso, llena más.
Se sirve en un bol pequeño con jamón y huevo duro. Si se prefiere la versión vegetariana, se puede servir simplemente sin jamón y sin huevo; de esta manera, el plato es incluso vegano.

Los ingredientes:

  • 1 kg de tomates (bien maduros)
  • 200 g de pan blanco
  • 1 diente de ajo
  • 150 ml de aceite de oliva
  • un huevo duro
  • 2 lonchas de jamón
  • un poco de sal

La preparación

  1. Primero hay que pelar y lavar los tomates. Luego se cortan en trozos pequeños y se añaden a un bol grande.
  2. Después se trituran los tomates con una batidora.
  3. Además, se corta el pan en trozos pequeños.
  4. Luego, se pela el ajo y se corta en daditos muy pequeños. (Yo prefiero triturarlo también).
  5. Después se mezcla la crema de tomate con el ajo, el aceite y la sal. Poco a poco se añade el pan y se tritura todo.
  6. Ahora se prueba y, si hace falta, se añaden más especias.
  7. ¡Listo! Solo falta guardar el salmorejo en la nevera un rato porque hay que servirlo bien frío.
  8. Cuando esté frío, se echa en un bol pequeño. Se corta el jamón y el huevo duro y se ponen encima del salmorejo.

¡Y listo! ¡Buen provecho!

Muchos saludos desde Las Palmas,

Luisa con ELE

Tu profesora desde España. 🇪🇸

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